martes, 23 de septiembre de 2008

Acta de replanteo




Tatuajes mentales hierven

en mi hambre de mundo.

A estas alturas me replanteo el cielo.

Trabajo blando en silencio,

doy pasos de sopa de luz.

Me salen flores de la nuca,

Acuno bestias que derrapan

en el solar en blanco de mi libertad.

Tengo siete vigas.

He aprendido a elevarme.

Cambio el orden de alguna frase,

una laguna, un alga, una pérgola…

y entre pilastra y pilastra

hago coincidir las puertas

de las habitaciones.


Felipe Bollaín

2 comentarios:

an dijo...

Jardín de cimentaciones
afluencian estructuras
en sonrisas portantes.

Té quieres.

Anónimo dijo...

Mu lindo...


besos frágiles-como este poema-.

Ceci.