miércoles, 25 de junio de 2008

El animal

Vivir no es muy complicado
si puedes renacer después
y cambiar varias cosas:
las frivolidades y tanta estupidez.
Mientes, tú mientes bien
cuando te tengo junto a mí,
tú me das la razón
y quisiera decirte
que prefiero estar solo.

Y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz,
me roba todo, hasta el café,
me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás
y nunca espera
y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.

Dentro de mí
chispas de fuego
y el agua que lo apagará,
si quieres ver cómo arde
espárcelo en el aire
o déjalo en la tierra.

Y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz,
me roba todo, hasta el café,
me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás
y nunca espera
y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.


Franco Batiatto

3 comentarios:

Carmen dijo...

casualité: llevo todo el día escuchando battiato.

Celia Romero dijo...

...por la hora me supongo que el animal no fue un elefante...

Felipe dijo...

Hola Celia,
pues no fue un elefante, no, jeje... fue un recuerdo en forma de pelusa instalado en mi hipotálamo, la pelusa que de vez en cuando hace que me pique el lunar de la cadera.
Un abrazo.